miércoles, 25 de julio de 2007

La Sonrisa de Ulises


José Gil Olmos


México, D.F., 24 de julio (apro).- Ulises Ruiz tiene una sonrisa que en Oaxaca no contagia, sino que molesta. Es cínica e impúdica. Luego de 500 detenidos, 23 muertos y decenas de heridos en el conflicto social más largo que ha tenido el país en los últimos años, el gobernador priista sigue sonriendo; pero es tal el rechazo que provoca su actitud que ahora ya le llaman “El carnicero de la Antequera”.

Ulises Ruiz tiene una biografía poco envidiable entre los políticos mexicanos: La mayor parte de su obra está en los subterráneos de la política electoral, siempre de la mano de Roberto Madrazo, a quien le ha servido de operador político e incluso de suministrador de recursos. De hecho, es por esto que, se asegura en Oaxaca, está en problemas, porque una gran parte de los recursos del estado los desvió para apoyar la campaña presidencial de Madrazo y también para pagar una parte de la nómina del PRI en el 2005 y 2006.

La especialidad de Ulises Ruiz ha sido el fraude electoral y desde que fue delegado del PRI, entre 1982 y 1989, sirvió de operador en elecciones en las que Madrazo ha sido el responsable, como la de Michoacán, en 1989, cuando se le escatimó la victoria al PRD. Luego, en 1994, Ulises Ruiz le hizo el trabajo directo a Madrazo y le ayudó a ganar la gubernatura de Tabasco.

Es a partir de 1994 cuando su carrera política sube como la espuma: en 1996 lo nombran secretario de Organización del Comité Directivo Estatal del PRI; luego, diputado federal, de 1997 al 2000. Posteriormente, senador de la República, desde donde salta para ser candidato y gobernador de Oaxaca.

Como legislador nunca brilló, a pesar de haber participado en las comisiones de Recursos Hidráulicos, Justicia, y en la de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias. No se recuerda que haya hecho ninguna propuesta de reforma significativa. Imposible que lo hiciera, su fuerte siempre fue el fraude electoral.

Su incapacidad como gobernante quedó demostrada inmediatamente desde que llegó a Oaxaca en el 2004. En los dos primeros años, organizaciones de derechos humanos registraron 27 muertos por conflictos agrarios, así como decenas de detenidos.

Formado fuera de Oaxaca, aunque nació en Chalcatongo en 1958, Ulises Ruiz mostró muy pronto su insensibilidad cuando cambio el Zócalo de la capital –símbolo de identificación– y mandó a retirar árboles centenarios. Esta acción irritó a los oaxaqueños y fue parte de los inicios del conflicto que hoy vivimos.

En mayo del 2006 trató de engañar a los maestros en las negociaciones que tradicionalmente se repiten desde hace 20 años. Les prometió un porcentaje de aumento de recursos y al firmar el acuerdo resultó que era menos. Al mismo tiempo mandó a desalojar el Zócalo y ahí empezó a surgir la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, un movimiento social en el que confluyeron sindicatos, estudiantes, colonos y campesinos de la entidad en contra del gobernador.

A 14 meses de que iniciara el conflicto social, el saldo es el siguiente: 23 personas muertas, cerca de 600 detenciones arbitrarias –en los que 41 personas siguen presas y 200 más están libres bajo fianza aunque sujetas a un proceso penal--, más de 50 casos de tortura, siete ataques a defensores de derechos humanos, e igual número de agresiones a comunicadores, así como dos desaparecidos.

Como nadie, Ulises Ruiz ha reprimido y dividido a la sociedad oaxaqueña. El conflicto ha penetrado en el seno de las familias, en el tejido social y tiene confrontados a los actores sociales. Pero esto poco le importa.

El lunes pasado el gobernador celebró como una victoria personal la celebración de las fiestas populares conocidas como la Guelaguetza, que no es otra cosa que un rito muy oaxaqueño que significa dar lo que uno tiene.

Si nos atenemos al significado de la Guelaguetza, Ulises Ruiz dio lo mejor de sí: un acto de represión previo del cual resultaron 40 detenidos y 50 heridos; anuncios de un fraude en las elecciones a diputados locales el próximo 5 de agosto; y el acarreo de miles de burócratas para llenar el auditorio donde se realizó el festejo. Es decir, un fraude. Todo con una sonrisa burlona. La sonrisa de Ulises.

Miedo a México

Denise Dresser/

El odio a primera vista. El temor destilado. La mezcla de ambos sentimientos en la campaña del PAN contra Andrés Manuel López Obrador. Día tras día, spot tras spot, declaración tras declaración, los panistas atizan dos sentimientos que van de la mano. Porque no hay odio sin miedo. Porque el odio es el miedo cristalizado, objetivizado, su dividendo: odiamos lo quetememos y el odio florece donde el miedo acecha. El PAN promueve el miedo a un candidato y piensa que tiene derecho a hacerla por lo que dice y ha hecho. Pero eso es sólo parcialmente cierto. El miedo a AMLO que los panistas siembran y ciertos sectores del país cosechan es – en el fondo – miedo al país. Miedo a ese país de pobres, de “nacos”, de indígenas, de desarrapados. Miedo a quienes viven parados en los camellones vendiendo chicles o a quienes subsisten en el campo cultivando maíz. Miedo a los mineros enojados y a los cañeros sublevados. Miedo a los resentidos y a los marginados. Miedo a mirar la realidad del subdesarrollo detrás de la retórica de la modernidad. Miedo a la verdad y a nosotros mismos.
Miedo a mirar al país tal y como es. Detrás de los mitos, detrás de las cercas electrificadas cada vez más altas en Las Lomas, detrás de la hipocresía fundacional en un país profunda y dolorosamente desigual.
Ese miedo al México que hemos construido, disfrazado de rechazo a una persona a la cual se erige como el antiCristo. “Un peligro para México”. En todas las conversaciones, en todos los cócteles, en todas las cenas. Mensajes reiterativos – repletos de descalificaciones – enviados a través delInternet sobre AMLO. Ignorante. Autoritario. Deshonesto. Cobarde. Demagogo. Violento. Anti-institucional. Mentiroso. Tiene personalidad múltiple. A un compañero lo golpeó cuando le daba la espalda con una pelota de béisbol (después murió). Junto con Hugo Chávez y Fidel Castro creará una América comunista. Aborrece a la gente con dinero. Mató a su hermano. En realidad usa relojes caros y trajes Hugo Boss. Es un naco. Sólo gobernará para los pobres. Su única forma de expresarse es a través de expresiones coloquiales. Una tras otra, preocupaciones legítimas acompañadas de juicios que no lo son. Una tras otra, percepciones fundadas acompañadas de prejuicios escondidos. Porque como lo escribió Burke, ninguna pasión roba a la mente de sus poderes de actuación y razonamiento como el miedo. Ese miedo que desquicia, que enardece, que polariza. Ese miedo que el PAN detecta y comercializa en las pantallas de televisión. Ese miedo que impide evaluar a López Obrador con la cabeza fría y el corazón en calma. Que obstaculiza la critica necesaria basada en los hechos y no en las diatribas. Que impide ver lo bueno y lo malo de su gestión en el Distrito Federal. Lo positivo y lo negativo de, su proyecto alternativo de nación. Lo aplaudible y lo criticable de las propuestas que ha planteado. Esa labor de discernimiento que una ciudadanía consciente debería asumir como obligación, frente a López Obrador y también frente a sus contrincantes. Esa tarea de externar las preocupaciones legítimas en torno a los derechos de propiedad, la irresponsabilidad fiscal, el alivio a la pobreza acompañado de la creación de riqueza. Esa tarea que hoy quienes odian con virulencia no pueden llevar a cabo. Están demasiado ocupados odiando, vociferando, vituperando, odiando, quizás, por un sentido de culpa. Temiendo. quizás, porque viven con la conciencia intranquila. Porque cuando se odia tanto a una persona se está odiando algo que es demasiado profundo y poderoso para ser asumido de manera consciente. Porque cuando se odia tanto a una persona, se está odiando también parte de uno mismo, como escribió Herman Hesse en Demian. Lo que no forma parte de una persona no preocupa, pero López Obrador preocupa precisamente por lo que revela de México y su población. Por ese espejo que coloca ante los ojos del país y quienes han permitido que sea como es hoy. Un lugar rico con muchos pobres. Un lugar con más multimillonarios queSuiza, según la lista más reciente de la revista Forbes. Donde gran parte de las fortunas han sido acumuladas en sectores con poca o ninguna competencia y protegidos por el gobierno. Donde funcionarios de Telmex están intentando bloquear la aprobación de la nueva ley competencia porque buscaría precisamente fomentarla. Donde según un estudio reciente de la ONG Fundar, 7 de cada 10 mexicanos padecen un abuso de autoridad cada vez que pisan un Ministerio Público. Donde el 94 por ciento de los delitos no son resueltos. Donde el 40 por ciento de las mujeres dicen haber padecido la violencia doméstica. Donde los responsables del Pemexgate son premiados con una senaduría. Donde 17 millones de personas viven en pobreza extrema. Datosduros de un país donde la vida es difícil para la mayoría de quienes sobreviven en él.
Eso es lo que debería provocar miedo. Eso es lo que debería producir temor. Eso es lo que los mexicanos deberían combatir y cuestionar y odiar y recordarle a los candidatos presidenciales, todos los días a toda hora. Y eso es lo que explica que Andrés Manuel López Obrador sea puntero con posibilidades reales de ganar, aunque no tenga la mejor propuesta para gobernar. Hay demasiados mexicanos para los cuales el país no funciona. Hay demasiados mexicanos para quienes más de lo mismo significaría peor de lo mismo. Hay demasiados mexicanos que buscan una transformación a fondo del país que los ha excluido o maltratado o ignorado. Y también hay demasiados mexicanos que no lo entienden, para los cuales el país marcha. El país avanza. El país les permite vivir bien, aunque sea detrás de muros cada vez más elevados. Aunque sea con miedo. Por eso el mismo líder que es carismático para los desposeídos – cuya salvación está en el cambio – es peligroso a los ojos de quienes no ven en el cambio la respuesta, sino la ruina. La esperanza de unos es el miedo de otros. Y el miedo es un garrote usado, a lo largo de la historia, por los sacerdotes y los reyes y los presidentes y los candidatos para evitar que la gente recobre bienes robados. Bienes públicos que han sido privatizados, monopolizados, arrebatados. ¿Qué es y ha sido más peligroso para México? ¿López Obrador o un sistema socioeconómico que concentra la riqueza y no quiere distribuirla de manera más justa? ¿López Obrador o élites políticas, sociales y empresariales satisfechas con las tajadas que se sirven? El odio feroz a AMLO ata a sus criticas a un adversario falso. El verdadero peligro para México no es un hombre, sino la resistencia de tantos a compartir el país y gobernarlo mejor.

Elba Esther Gordillo: ¡El gobierno de FeCal es panista, no plural!


Universal Lunes 23 de julio de 2007


SAN DIEGO, Cal.— Elba Esther Gordillo acusa: Josefina Vázquez Mota es una ignorante en materia de educación, insensible, doctrinaria y ha politizado a la Secretaría de Educación Pública.
Lapida: Andrés Manuel López Obrador es mesiánico, radical y autoritario.
Lamenta: El gobierno de Felipe Calderón no es plural, es panista, y no responde a lo que el país necesita.
—¿Cuántos políticos piensan realmente en un proyecto de nación?
“Lamentablemente… —duda—, lamentablemente, no lo sé”.
¿Y Elba Esther Gordillo, la maestra todopoderosa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación? Actor político polémico, que ahora se identifica con el “chupamirto”, sistemáticamente criticado, se ha señalado al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que ella preside, como monopolio, parte del corporativismo eterno mexicano, y a ella misma como un cacique del magisterio.
“He remado contracorriente”, responde sin contestar, marcando ligeramente una sonrisa. “Siempre contracorriente”.
Lucía vigorosa durante una entrevista a lo largo de una reciente tarde en la isla Coronado en San Diego, a veces contradictoria, otras con pensamiento inacabado, y luego demagoga, retadora.
“No me ha preguntado por qué estoy acá”, enfrenta al reportero, a quien nunca se le ocurrió esa interrogante. “Imagínese. Con todo eso que sacan en la prensa, que si yo me quedé con tanto dinero, que si yo hice esto, que si soy esto otro, que hice esto y que supuesta o verazmente hice unas llamadas telefónicas y las pone, poniendo en riesgo mi integridad física”.
La maestra se refiere principalmente a López Obrador, quien en la poscampaña electoral dio a conocer unas grabaciones con el gobernador de Coahuila como una prueba del fraude electoral.
—¿Está usted fuera de México por temor a su integridad física?
—No, no, no, no. Estoy comentando qué pasa. (Pero él) está poniendo en riesgo mi integridad física.
López Obrador utilizó el nombre de Elba Esther Gordillo para señalar que fue el factor que le dio la victoria a Felipe Calderón en la elección presidencial.
—¿Cuánto le debe electoralmente Felipe Calderón?
—A mí, nada.
—¿A los maestros?
—Mucho.
—Políticamente.
—Políticamente nos va a deber algo todos los días y estamos dispuestos a contribuir. No vamos a hacer movimientos que desestabilicen a la nación.
—¿Con cuántos votos contribuyeron?
—La verdad, no lo sé. Pero tuvimos un sistema de conteo muy puntual, y me di cuenta de cómo iba la tendencia. Muy relativa, pequeñita, pero nos dimos cuenta que iba ganando el licenciado Calderón. Y sí es cierto que agarré y le hablé a algunos y les dije: ‘Oiga, va así. No que me quieran hacer, no nos hagamos tontos’.
—¿Movilizaron el 2 de julio?
—Ya no se puede, y menos a esas horas.
—Me refiero a la operación política.
—Trabajamos duro porque iba en juego el registro de Nueva Alianza.
No duda que Calderón fue la mejor opción para la Presidencia, pero aún así, ve insuficiencias. “Me hubiera encantado un gobierno plural”, afirma.
—¿No es un gabinete plural?
—Es un gabinete panista.

—¿Y por qué tendría que formar un gabinete con otros partidos si ni siquiera hay un sistema político que se preste a la cohabitación?
—Porque es la necesidad que está exigiendo el país. El país necesita reconciliarse. Estamos en una disputa, soterrada, declarada, permanente.
En esto no ve parcelas. Y aunque no lo admite abiertamente, desliza la crítica a la postura ideológica de la secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota.
—¿Por qué trae a cachuchazos a la secretaria de Educación?
—No la traigo. Lo que yo diría es por qué no se entiende que en Educación vaya alguien que conozca el tema. La secretaria es una gente educada, preparada, decente. No tengo nada contra su persona…
—Pero dice que no sabe nada del tema.
—… No sabe nada del tema. Entonces, cuando alguien ignora el tema, hay ciertas dificultades en la comprensión de lo que se está tratando.
—Si es tan vital, pues hay un error de diseño en el gabinete del Presidente.
—Yo diría que hay una responsabilidad constitucional del señor Presidente para nombrar a su gabinete, y nosotros hemos sido respetuosos de ello.
—¿No vetó a Juan Carlos Romero Hicks?
—Yo diría que más que vetarlo, siempre tendremos una objeción.
Y se encarrera: “Si hacemos de la Secretaría de Educación Pública un espacio meramente político o partidista, le vamos a hacer mucho daño a la educación. Ante la búsqueda de la calidad educativa, se debe priorizar que en Educación deba estar un pedagogo, alguien que sepa.
“Yo creo que Romero Hicks, y la propia Josefina, sin ánimos de descalificar, son gente PAN-PAN, y tienen visiones que a lo mejor corresponden al ayer. Nosotros deseamos que la SEP se despolitice, y no queremos que desde la SEP se adoctrine”.
Hace algunos años, en una charla privada, la maestra Gordillo decía, en un balance de los secretarios de Educación priístas con los que había tratado, que eran genéticamente autoritarios.
—¿Han cambiado los panistas?
—Son burocráticos.
—¿Siguen siendo autoritarios?
—Más que autoritarios, burocráticos.


Miren nada más. ¿Qué le habrá hecho ahora FeCal, quien tanto ha beneficiado a la "maestra"? Qué raro que se exprese así de quien la convirtió en secretaria de educación y tanto le ha ayudado para traficar influencias y abusar de los mexicanos. Ya ni la "maestra" ve en el engaño de un gobierno tan cuestionado la solución a sus propios problemas.

Paga pemex DOBLE en renta de barcos


Sobre lo que todos, o casi todos, pero sí los que leyeron Fin de Fiesta en Los Pinos de Anabel Hernández sabían sobre los contratos sucios y el tráfico de influencias de los hijos de Martha Sahagún de Fox, hoy se dio a conocer el nuevo descaro de dicho tráfico en el periódico Reforma.

(25-Jul-2007).-
MÉXICO.- La Contraloría Interna de Pemex y la Secretaría de la Función Pública indagan cuatro contratos para el arrendamiento de buques que fueron asignados de manera irregular y por los cuales se pagaron sobreprecios de hasta 100 por ciento.
Un dictamen jurídico de la Auditoría 18/576/OIC/OA/00301/2006 -realizado por un despacho externo- señala que, a pesar de que el precio internacional de la renta de los barcos requeridos por la paraestatal era de 14 mil 500 dólares por día, por cada uno de ellos, PEMEX los contrató a precios que fluctuaron entre 25 mil 500 y 29 mil 500 dólares.
Se trata de los buques Torm Alice, Torm Agnete, Fearless y Elka Baluni, que en mayo del 2005 le fueron arrendados por un periodo de cinco años a las empresas Arrendadora Ocean Mexicana S.A. de C.V. y Naviera del Pacífico S.A. de C.V.
Los propietarios de Arrendadora Ocean Mexicana son socios de otra empresa proveedora de Pemex: Oceanografía -vinculada a familiares de la ex Primera Dama Marta Sahagún-, compañía que también es señalada por recibir múltiples contratos de PEMEX.
"Es evidente que hubo ilicitud en la conducta de los servidores públicos que participaron de manera determinante en el proceso licitatorio, debido a la inducción hecha de las bases que derivó en el pago de un sobreprecio", señalan las conclusiones del dictamen entregado en noviembre a la Función Pública.
Los ex funcionarios señalados como presuntos responsables son Pedro Carlos Gómez Flores, subdirector de Almacenamiento y Distribución; Jorge Basualdo Ramírez, gerente de operación y mantenimiento marítimo, y Guillermo González Lozano, gerente de recursos materiales de Pemex Refinación.
"De manera ilícita concertaron, indujeron, licitaron y adjudicaron cuatro buques a las dos únicas empresas mexicanas participantes, no obstante el elevado sobreprecio al que fueron ofertados, afectando gravemente con ello al Estado por los daños y perjuicios económicos", señala el reporte de la investigación.
Los barcos tienen una capacidad de transporte de entre 40 mil y 47 mil toneladas y son utilizados para trasladar productos petrolíferos en ambas costas del País.
El sobreprecio pagado se dio, establece el dictamen, porque dichas empresas a su vez arriendan los buques a compañías navieras internacionales.
Sin embargo, advierte el informe, ese encarecimiento se pudo haber evitado si PEMEX Refinación hubiese realizado licitaciones públicas internacionales y no nacionales, como lo hizo, a pesar de que sabía que las compañías mexicanas no contaban con las embarcaciones requeridas.
Al hacer que las licitaciones fueran de carácter nacional, indica el dictamen, se dirigió el proceso, pues se descartó que otras compañías compitieran.


Coincidencias

· Arrendadora Ocean Mexicana es una empresa creada durante el sexenio de Vicente Fox por Antonio Juan Marcos Issa, ex coordinador de Asesores del ex director de Pemex, Raúl Muñoz Leos.
· Entre 2005 y 2006 Pemex le asignó cinco contratos por más de 25 millones de dólares.
· Los dueños de Arrendadora Ocean Mexicana también son socios de Oceanografía.
· Durante el sexenio de Fox, Oceanografía recibió contratos de Pemex por al menos 345 millones de dólares.
· Jorge Bribiesca Sahagún, hijo de Marta Sahagún, y Guillermo Sahagún, hermano de la ex Primera Dama, fueron gestores y promotores de Oceanografía ante Pemex.